No obstante y a pesar de las limitaciones de la investigación, cuesta imaginar que la reducción de la jornada laboral, en un mundo dominado por la ansiedad, no reporte beneficios a nuestra salud mental. Un estudio llevado a cabo en Suecia hace unos años, demostraba ya que los empleados con jornadas de 30 horas a la semana se mostraban más felices, menos estresados y disfrutaban más del trabajo.

Fuente: www.businessinsider.es